Ayer estaba fumando mientras conversaba con Victoria, había descubierto un autosabotaje del que no era consciente, todos lo hacemos, algunos somos conscientes otros no. El caso es que estaba buscando razones por las cuales no debía importarle a una amistad, razones por las cuales dudar de mi valía.
De ahí me divagué que si José, según yo, estuviera de encimoso aún cuando traía un ligue con otra chica, porque de hecho le importo, de una forma nada convencional, le importa dejarme claro, y no sé si a los demás, que aún cuando esta de golfo, aquello no es "nada" por cómo se porta con las dos.
Entrarle al juego de complacencia sería sabotearme igual, darme en la madre yo misma por completo. Sería un "sólo esto puedo tener", ser el banco de esperma de alguien es todo lo que puedes aspirar, y nada de eso es cierto. Por eso, él ha estado evitando tener sexo, salvo aquella vez, supongo; por eso dijo que él nunca me ha visto o pensado en mí de esa forma, banco de esperma, que quería evitar la parte de atracción, porque quería que siguieramos tratándonos pero la parte física era un problema.
Creo que él me ha estado cuidando más de lo que yo me he cuidado. Tal vez... tal vez es una ilusión mía, un sueño guajiro donde mi necesidad de importarle a alguien es tan grande que se ha inventado esto. Tal vez toda esta idea de importarle, de justificar su comportamiento es un producto de mi enfermedad. Una bonita chaqueta mental muy utópica con la que fantaseo para hacerme más leve todo... no lo sé, no estoy cierta de nada, sólo supongo.
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